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Agudización del conflicto en la casa de campo

 

Ante la agudización nuevamente del conflicto en la Casa de Campo entre las Asociaciones de  Vecinos y el Ayuntamiento por el ejercicio de la prostitución en la zona, el Colectivo en Defensa de los Derechos de las Prostitutas, Hetaira queremos manifestar:

Nos parece evidente que la situación en la Casa de Campo es conflictiva desde hace tiempo. De hecho queremos recordar que el año pasado ya se plantearon problemas parecidos y que, a propuesta de Hetaira, el Ayuntamiento se comprometió a formar una comisión de trabajo con los vecinos y las prostitutas para encontrar soluciones, negociando entra los sectores afectados la utilización del espacio público. Dicha comisión nunca se llegó a constituir, incumpliendo así su palabra el equipo de gobierno municipal, como en su día denunció nuestra asociación. Para nosotras dicha actitud implica que no existe, por parte del gobierno municipal, una voluntad real de afrontar los problemas de fondo que se dan en la Casa de Campo sino que tan sólo se pretende acallar las protestas vecinales y ganar votos apoyándose en los sentimientos más negativos que estos conflictos producen en la población.

Ante la situación actual queremos denunciar que nos parece inaceptable y terriblemente injusto que se convierta a las prostitutas que ejercen en la Casa de Campo en los “chivos expiatorios” de los diferentes problemas que se dan en la zona. Compartimos las preocupaciones ecologistas sobre la degradación de esta zona verde tan importante para la calidad de vida de nuestra ciudad, pero denunciamos la falacia de las declaraciones de María Tardón, aparecidas en “El País” del día 26 de febrero, en el que imputa al ejercicio de la prostitución todos los males de la zona diciendo que: “se producen muchas agresiones que se derivan de la prostitución como son el exceso de velocidad, alcoholemias y los ataques al medio ambiente”. Estas declaraciones, además de estigmatizar al colectivo de prostitutas que ejercen en la zona, demuestran la falta de voluntad política para solventar de manera realista los problemas ecológicos que sufre la Casa de Campo, problemas en los que, entre otros factores, están implicados intereses tan poderosos como los intereses económicos que sustentan el Parque de Atracciones, el Zoológico y los múltiples negocios que se desarrollan en el interior de la Casa de Campo y frente a los que nunca se ha querido actuar por parte del Ayuntamiento.

Nos preocupa especialmente la situación de las menores que puedan estar ejerciendo la prostitución en la Casa de Campo y nos duele profundamente que mujeres menores de edad, procedentes de países pobres, hayan encontrado como única vía de subsistencia el venir aquí para acabar ejerciendo la prostitución. Ahora bien, no nos parece que la solución a este problema venga de la mano del Ministerio de Interior como planteaba el parlamentario de IU Paco Frutos en su escrito presentado al Congreso la semana pasada. Creemos que la acción policial debe estar encaminada a desenmascarar a los verdaderos responsables que se enriquecen de este tráfico de mujeres y no contra las mujeres que ya están aquí huyendo de situaciones de extrema necesidad. Ante ellas son necesarias políticas sociales encaminadas a proveer a niñas y jóvenes de otros países de una formación equivalente a las de las jóvenes de este país, así como a dotarlas de los medios de subsistencia necesarios para que puedan quedarse aquí. Lo contrario implica condenarlas a volver a las situaciones de las que han huido, la  mayoría de ellas mucho más degradadas e injustas que las que aquí padecen.

Denunciamos que  tras la preocupación por las menores que han demostrado,  tanto el Defensor del Menor, Jesús Urra, como la concejala de la Policía Municipal, María Tardón, se esconde un ánimo explícito de criminalizar al conjunto de prostitutas. Así, J. Urra en declaraciones a “El País” el 28 de febrero manifiesta que: “si se demostrara la presencia de prostitutas menores de edad en la Casa de Campo, seguro que se acababa con la prostitución en la zona” y por su parte M. Tardón en declaraciones al mismo periódico manifestaba que el objetivo del foro que el Ayuntamiento quiere convocar es: “la adopción de medidas globales con el objetivo de acabar con la prostitución en la Casa de Campo”.

Ante esta situación manifestamos que de nuestro trabajo en la Casa de Campo no podemos deducir, ni mucho menos, que la mayoría de mujeres que ejercen lo hagan de manera obligada por las mafias ni que muchas de ellas sean menores. Es cierto que sospechamos que existe un número pequeño de menores ante las que es conveniente tomar medidas en la línea que hemos expuesto anteriormente. Así mismo, creemos que es imprescindible diferenciar entre las mujeres que ejercen obligadas por las mafias y aquellas otras que, siendo extranjeras y habiendo venido aquí de manera ilegal pagando fuertes sumas de dinero, ejercen la prostitución como forma de conseguir un dinero de manera más rápida de lo que lo harían con cualquier otro trabajo. Tanto para las unas como para las otras la solución no pasa por medidas policiales sino por medidas políticas que les permita regularizar su situación en este país, reconociendo que la prostitución es un medio lícito de ganarse la vida y dando otras opciones de trabajo a aquellas que ejercen obligadas o quieren cambiar de trabajo.

Considerar que toda la prostitución de la Casa de Campo es ejercida mayoritariamente de manera obligada por las mafias no sólo no responde a la realidad de la Casa de Campo, bastante más diversa de lo que suele aparecer en las declaraciones tanto de los políticos como de los vecinos, sino que implica criminalizar a todas las personas que ejercen la prostitución en la zona. Esta actitud no tiene en consideración los problemas reales de las prostitutas que trabajan en la Casa de Campo, problemas como el de la seguridad, transporte, alumbrado, limpieza etc. y que fueron planteados en su día ante el Ayuntamiento no recibiendo nunca respuesta por su parte.

Solventar el conflicto de la Casa de Campo exige una voluntad real de atender a los problemas no sólo de los vecinos sino también de las prostitutas. Exigimos, por lo tanto, que se convoque un foro de trabajo donde las prostitutas tengan voz y voto al igual que los vecinos de la zona con el fin de negociar cómo utilizar la Casa de Campo de la manera menos gravosa para el medio ambiente y para los sectores implicados. Así mismo de este foro deberían salir propuestas para mejorar la situación de las mujeres y jóvenes inmigrantes que ejercen en nuestra ciudad,    siendo conscientes que nos enfrentamos a problemas complejos que implican soluciones en diversos ámbitos.

Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas

27 de febrero de 2001

febrero, 2001 |Categories: Comunicados de Prensa|