Hetaira

De su relato “Cincuenta pasos”

Lucía Etxebarria

 

A mí las horas se me pasan andando los cincuenta pasos, cincuenta arriba, cincuenta abajo, por la acera. Ando porque la policía no nos quiere ver paradas. Nos han dicho que cada vez que vengan ellos que no nos quieren ver paradas, que tenemos que estar andando, o sea, están aquí tres horas ellos y tres horas andando te tienes que estar, y que no puedes moverte mucho, para no salirte de tu zona. Estos policía son nuevos, porque antes venían los policías nacionales, los de los coches, ahora vienen los de extranjería y eso.

 

(…) Los de las tienes están intentando echarnos, venga a decir que están hartos de la prostitución y todo. Dicen que están hartos por el mal ejemplo de los hijos, pero yo sé que tiene más que ver con el precio de los pisos y de los locales. Pero como digo yo, si nosotras no hacemos daño a nadie, si trabajamos en estos porque tenemos que comer como todo el mundo, que nadie está aquí por gusto y no robamos ni le hacemos daño a nadie, y que si estamos aquí es porque hay quien nos quiere, también. Estamos horas aquí mojándonos, empapándonos, pasando frío o pasando calor, según. Ellos nos joroban. Que os quitéis de aquí nos dicen. Como el otro día me pasó, que estoy apoyada allí, en el sitio aquel de los tatuajes, y viene el tío y me dice: Quítate de aquí. Y yo que le digo: ¿Me lo puedes decir bien?, que soy una persona igual que tú.

 

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