Tiemblas al mirarme
temes lo que despierto en ti,
mis ojos te seducen,
mis labios rojos te gustan invitan.
Ejerzo potestad en mi cuerpo
yo decido, es mi piel
por ella vivo yo y los que amo.
Yo sé el dolor de la pobreza
Estoy al descubierto
para los que me necesitan,
los reprimidos, vírgenes, solitarios
los tristes, los que no gustan,
Soy consuelo y compañía
maestra y aprendiz.
Moldeable al deseo, a las fantasías
y vicios, vivo en peligro.
Mi cuerpo es un mapa
de pieles sudorosas,
ávidas y ansiosas…
Soy tuya por dinero
y eso es mi condena
mi estigma y mi pecado,
y si a María Magdalena no la condenó Jesús
por qué lo haces tú.
Es mi cuerpo y yo decido