Hetaira forma parte de:

- Plataforma Estatal por los Derechos de las Personas Trabajadoras del Sexo.

- ICRSE, Comité Internacional por los Derechos de las Trabajadoras del Sexo en Europa.

- TAMPEP, Red Europea para la Prevención de HIV/STI y Promoción de la Salud entre Trabajadores Migrantes del Sexo (European Network for HIV/STI Prevention and Health Promotion among Migrant Sex Workers).

- ENAT, Red Europea de Cooperación a favor de Mujeres y Menores Víctimas de Tráfico y Explotación Sexual (European Network Against Trafficking).

- Comisión de prostitución y trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual. Observatorio Municipal de Violencia de Genero del Ayuntamiento de Madrid.

- Mesa de Espacios Públicos. Departamento de Servicios Sociales del Distrito Centro del Ayuntamiento de Madrid.

Colectivo hetaira

De lunes a jueves de 16 a 20 h.
c/ Fuencarral, 18, 4º F.
28004 Madrid
Tfno: 915 232 678
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Si tienes alguna sospecha sobre trata de seres humanos en alguna persona que ejerce la prostitución no intentes ser un héroe....




Sí a la legalización: defender a todas las prostitutas

Cristina Garaizabal  Público 24/09/2008

 

"Es importante distinguir entre prostitución forzada y la que se ejerce por decisión propia. Aquellas que están coaccionadas a ejercer la prostitución sufren un grave atentado a los Derechos Humanos que debe ser combatido. Perseguir eficazmente el delito de la trata de personas exige contemplar este problema al margen de los problemas migratorios.

Las víctimas de trata son consideradas inmigrantes ilegales y, en algunos casos, testigos; consecuentemente las medidas de protección funcionan como contrapartidas a su colaboración con la policía. Se debe contemplar la trata en toda su globalidad.
 
Elaborar un plan sólo contra la trata con fines de explotación sexual, excluyendo la que tiene por finalidad otros sectores de la producción o los matrimonios forzosos, no parece ser el mejor camino. Lo fundamental debe ser la defensa de los derechos de las víctimas y no las actividades a las que se dirige la trata, más cuando sólo un 20% de las personas traficadas van a la industria del sexo.
 
Quienes ejercen la prostitución voluntariamente sufren también discriminaciones. Muchas no han podido elegir las condiciones de su trabajo en precario. Los empresarios de los clubes imponen sus normas sin ninguna ley que defienda a las trabajadoras; las que captan su clientela en la calle sufren las consecuencias de ordenanzas municipales que posibilitan coacciones y abusos.
 
Es necesario defender los derechos de todas las personas que ejercen la prostitución. Para que la lucha contra la trata sea eficaz es necesario legalizar la prostitución voluntaria, porque, si no, las redes criminales se amparan en la alegalidad en la que se mueve la prostitución.

Las campañas contra los clientes empeoran las condiciones de trabajo de las prostitutas. Es importante tener en cuenta la experiencia de otros países en los que los clientes suelen ser unos agentes valiosos en la detección de las situaciones de prostitución forzada. La libertad, la autonomía y los derechos de las mujeres que ejercen la prostitución no pueden servir de excusa para proclamas ideológicas.

 

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